Cigarras

Al final, tanto hombres como mujeres no pueden tolerar que uno pueda vivir sin el otro.











Este es el diario de un perro, casi nadie vio lo que hizo, pero las acciones que realizó ese dos de julio sentó las bases de lo que somos hoy, hijos de un padre ausente y una madre violada.

Grabación número 2002


Veía su cabello esperando que las moscas se posaran sobre el, la noche era fresca, la estrellas casi no se podía ver por la luz de la ciudad. Su cuerpo empezó perder calor, el olor de su perfume se mezclaba con la humedad de la tierra. Tenía unas caderas muy finas, sus trazos parecían bien definidos, ni muy delgada, o muy ancha. Oía como las moscas se iban acercando hacia la escena, así como ellas los reporteros de las televisoras empezaban a dar nota del hecho. Al igual que todos los día solo buscaban llenar los números con declaraciones apresuradas a ver a cuantos llegan a perturbar para que se hable de ello no más de dos días. Pase por la cinta amarilla, caminaba hacia el único testigo de la escena, estaba solo, como a un kilómetro de la escena. Los reporteros y pseudoperiodistas, me acorralaban como si yo fuera el cadáver, parecían más moscas que las mismas. - ¿Cómo cree que sucedieron los hechos?
- ¿Es un lugar seguro?
- ¿Por qué la policía esta tardando tanto? ... ¿Por qué tardamos tanto?

Logre llegar a las patrullas, los oficiales como siempre están con caras grises. Las personas que trabajan fuera del ámbito policíaco nunca saben bien a bien que es lo quiere decir el rostro de un policía curtido. con los años me fui dando cuenta que no era muy difícil aprender cuales son los diversos significados y connotaciones de sus rostros, no es muy diferente a las caras de los peces de una acuario. Todos ponen una cara alargada, con los labios haciendo un arco que en vez de marcar tristeza o enojo, es simplemente una expresión fría, con la cabeza en blanco, no reflexionaban, o aprendían, solo obedecían y buscaban como no llamar más al odio y ó ira de la personas que protegen.

Hoy no hay un plato para la cena. Llegué con con el jefe del departamento, es el cuarto en lo que va del año.Todos los jefes de verdad dejan caer las responsabilidades a los que están debajo. Los que en verdad tiene poder en esta ciudad o país solo van entregando a sus lacayos para calmar el ambiente, hasta que alguien la vuelva a cagar. - Buenos días Pit- Dijo mi nuevo jefe con entusiasmo.
- Comandante, ¿Cómo esta? ¿Donde esta aquel? - Dije con sarcasmo, esperando hacer puntos ¿Quién sabe cuanto dure?

El sospechoso estaba en la patrulla, no decía nada, nadie lo hizo hablar, no fue hasta que llegamos a la comisaría que pidió un vaso y unas galletas de chocolate genérico,después quiso llamar a su mamá. Por lo general yo suelo cumplir las demandas de los interrogados, no importa mucho cuales sean, siempre y cuando no pase más allá de la situación en la que se encuentran. Decidí darle su llamada primero, avisando que el lo que resolvía sus asuntos, yo iría por sus galletas, tan pronto como cerré la puerta me aleje lentamente del cuarto gris y oscuro donde se quedo él tipo. Me fui rápidamente a la tiene de conveniencia, para comprar unos cigarros y las galletas, que no lograba recordar de que sabor las quería. Al final agarre unas de avena, y volví hacía la comisaria, los oficiales estaban todos ocupados esa noche, abrí la puerta, él tipo tenía las manos cubriendo las orejas, pregunte si hizo su llamada a lo que respondió con un sí seco y sin mucho más. Me senté frente a el y le tome la mano -Dame el celular-


Me lo entregó sin mucha resistencia, me acomode en la silla. - Y dime, ¿Qué pasó?

No dijo nada, apartaba los ojos, no quería verme. Le dije que si decía algo le iba a entregar la galletas.-No se, solo estaba ahí- Dijo con frialdad.
-¿Conocías a la mujer?
- No-
- ¿Te conoció?-
- Espero que no-
¿Por que la mataste? -

Lo dije estando casi seguro de que él había sido el asesino. Conforme fui avanzando,lo iba conociendo mejor. Al final solo buscaba lo que la sociedad le decía que debía ser un hombre, aunque no le guste o nos guste. Algunos (como yo) no nos causa mayor conflicto el tener que obedecer las imposiciones de las personas, sin embargo, el humano es ambiguo, es capaz de hacer todos los contrarios, puede obedecer, como contestar, hace las acciones más compasivas, así como las más crueles, puede aguantar así como explotar.

Poco después estuvo comiendo las galletas, me pidió agua por la sed que provocaba las galletas, decidí volver preguntarle que si ella lo conocía, pero su reacción fue la misma, creí necesario hacerlo entrar en presión haciendo la misma pregunta.

- -¿Te conocía? – dije con un tono moderado.

- ¿Te conocía? – volví a repetir esta vez de forma más molesta, quería que callera en mi juego. Cualquiera se enoja cuando hace las preguntas acertadas, mi querido amigo cada que le pregunta, si la conocía, me decía con una voz cada vez más alta que no, que el solo estaba de paso. Nadie sabe lo que pasa, creen que con las muertes se puede hacer el silencio que exigimos para vivir una vida, que, aunque sea cruel, nosotros podamos decir que estamos bien.

- - ¿Te conocía?

- ¿Te conocía?

- ¿Te conocía?

- ¿Te conocía?

- ¿te conocía?

- ¡Que no!

- -¿Entonces que hacía ahí? Ya mejor dilo, de todas formas, ya sé dónde sacar pruebas, si me dices, tal vez, pueda mandarte a una celda donde no haya ratas muy grandes.-

- No sabes ni si quiera quien es ella, no tienes idea de que es lo que hago yo, crees que me puedes arrestar, voy a salir maña…

Le tome de la cabeza, y lo azote con el filo de la mesa, mientras tenía la boca abierta. Sus dientes bailaban entre los labios que empezaron a gotear la sangre dentro la boca. Por lo general, después de tantos años trabajando y haciendo favores a los jefes de las comisarías, se me deja hacer lo que quiera a los sospechosos, siempre que estos no sean alguien importante. Ellos piensan que esto es lo que hace que confiesen, pero la verdad, nunca es bueno pegarle a alguien en la cabeza, pues esto hace que no puedan responder con claridad la preguntas que uno tiene que ir haciendo, sobretodo, si estas son acerca de recordar algo en específico. La verdad, es que solo lo estoy golpeando, para que los demás no sepan cómo es que obtengo las confesiones, pues pensarían que les puedo estar tendiendo una trampa, que de todas formas lo hago, pues no sé cuándo pueda equivocarme, y provocar el enojo de alguien. Pero eso lo dejare para otro día.

Volviendo al tema, estaba golpeando la cabeza del tipejo, mientras pensaba en todo esto, cuando decidí parar, puse el vaso de agua frente a el y dije:

- Tómala –no quería que se fuera a ahogar con la sangre, pues le salía bastante.

- Entonces, ¿en que estaba?... ah si ¿ La conocías?

- Vete a la mierda, voy a hacer que te despiduan –no podía hablar bien, pues la sangre le hacía ahogarse, le puse mi mano que cubría toda su nuca, y lo puse viendo hacia abajo, para que pudiera escupir toda la sangre, note que estaba llorando. Cuando por fin dejo de salir el chorro de sangre, pensé, ¿porqué llora? ¿Tan solo esto basto?, por lo general los adultos suelen aguantarse más el dolor, llorar es signo de debilidad, sobre todo si eres un hombre, pero este tipo parece que no le importa mucho eso. Simplemente empezó a llorar. Es muy incómodo tener que hablar a alguien que está llorando.

d--¿Por qué la mataste?-

oo Otra vez no me dijo nada. Me estire la espalda y piernas, los oficiales pasamos mucho tiempo al volante. Camine dando vueltas por la pequeña sala, empezaba a hacer calor, Recuerdo haber solicitado que vinieran a reparar los climas.

sa Me puse de nuevo detrás de él, quise ver si estaba asustado, sin decirle mucho, puse mis manos sobre sus hombro, y si, estaba asustado. temblaba igual que los cachorros cuando escuchan relámpagos.

-¿Qué hacías ahí?-
-Nada-
¿Estas seguro de que quieres irte sin un trato?
-No voy a decir nada-

(aun no acabo el capitulo) empece a a hacer lo de karina, voy a avanzarle el puente xd


 

 C

 


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